Africanis
Publicado con fecha 1 febrero 2010
Los perros africanis son un grupo de canes originarios de Sudáfrica que no están reconocidos actualmente como una raza canina, por ello, es raro que aparezcan en alguna de las clasificaciones de cualquiera de las asociaciones internacionales cinológicas. Se cree que los perros Africanis tienen como antecesores a perros paria africanos en estado semi salvaje, llegados al valle del Nilo. El nombre de los perros Africanis en lengua Swahili es umbwa wa ki-shenzi que significa “perro tradicional o perro común”. Africanis es también el término que se emplea para englobar a todos los perros aborÃgenes del sur de Ãfrica.


No hay evidencias de que la domesticación del perro se originara en Africa, se cree que los perros que comenzaron a entrar en simbiosis con los humanos a través de la domesticación llegaron desde el este. La primera evidencia de la presencia de perros en Ãfrica, concretamente en Egipto, data de 4700 año a.C. según hallazgos arqueológicos, los perros acompañaron a poblaciones desde el Nilo hasta Sudán, no obstante existe una prueba documentada (Davis, S. & Valla, F. (1978) Evidence for domestication of the dog 12.000 years ago in the Natufian of Israel. Nature 276, 5688:608-610) de que existieron perros domesticados en Oriente Medio, por una tumba que data de hace más de 12000 años en el territorio actual de Israel donde un hombre fue enterrado junto con un perro cachorro, mostrando sus lazos afectivos. La migración de tribus nómadas y la transhumancia se estableció a través del Sahara. En el año 2000 a.C., la variedad de perros domesticados fue mantenida por diferentes dinastÃas en Egipto aunque los perros no eran todavÃa tan populares por su compañia como por su guardia y significados simbólicos, como en el caso de muchos otros animales, domesticados y salvajes.

Durante cientos de años, las tribus aborÃgenes de Sudáfrica cazaban sin la ayuda de perros. Los Khoikhoi llevaron rebaños de ovejas a través de una ruta oeste hacia el Cabo de Buena Esperanza antes del advenimiento del cristianismo, pero no hay evidencias de que los perros formasen parte del grupo de nómadas.
El perro doméstico llegó a Sudáfrica con las migraciones de etnias que hablaban lenguas bantúes al inicio de la edad de hierro. Los perros de origen nilótico, llevados por un grupo de etnias extendidas por el valle superior del Nilo, Sudán, Uganda, Kenia, y norte de Tanzania también siguieron las migraciones durante la edad de hierro. Se cree que las tribus nómadas atravesaron la región del gran valle del Rift, desde Yibuti a Mozambique. Trataron de seguir rutas que no estuviesen sometidas al riesgo de encontrarse con las llamadas moscas tsetse, que provocan tripanosomiasis africana o enfermedad del sueño, atravesando Zambia y Zimbabwe hasta llegar a Botswana y finalmente a Sudáfrica. Las primeras evidencias de restos arqueológicas que probasen la presencia de perros domésticos en Sudáfrica fueron aportadas por Dr. Ina Plug, director del Transvaal Museum. Las migraciones están perfectamente explicadas y documentadas en la página sobre historia de Africanis Society de Sudáfrica.


Se cree que los perros primitivos que llegaron hasta Sudáfrica aproximadamente en el siglo V hasta el cabo de San Francisco no cambiaron apenas durante cientos de años, debido a que no recibieron influencias que alterasen sus fenotipos a través de cruces con otros perros, hasta la colonización en el siglo XIX. No obstante se admiten diferentes periodos donde la herencia genética pudo recibir influencias de otros perros: mercaderes árabes llegados por rutas comerciales durante el siglo VIII, marineros llegados desde el este durante el siglo X, aunque realmente mucho antes, exploradores portugueses en el siglo XV, llegada de colonos neerlandeses, llegados desde PaÃses Bajos en 1652, colonos británicos a partir de 1820 y la guerra Anglo-Zulu en 1879, donde los extranjeros llevaron perros de otras regiones.


Los perros Africanis se pueden encontrar hoy en dÃa en lugares donde las tribus africanas no han cambiado su tradicional estilo de vida. La rápida transformación de Sudáfrica, el impacto en las sociedades rurales y los cambios que se producirán cuanto mayor sea la población en núcleos urbanos, pondrán seguramente en peligro la continuidad de los perros Africanis. Africanis Society de Sudáfrica fue creada para conservar la herencia genética de los perros Africanis, teniendo a estos perros como una raza heterogenea de su tierra, parte de la biodiversidad, cultura e historia, sin necesidad de mejoras o de una búsqueda de ampliar sus caracterÃsticas mediante cruces con otras razas caninas, lo cual está asociado a criadores occidentales. El perro Africanis está reconocido por la Kennel Union de Sudáfrica (KUSA) como una raza canina emergente, pueden encontrarse muchas galerÃas de fotografÃas de perros Africanis en sus habitats naturales en la página http://www.africanis.co.za.


El perro Africanis es un can de pelo corto, musculado, de tamaño mediano, con un cuerpo ligeramente más largo que alto y con el lomo más elevado y curvado cerca de la cruz. Su pelaje puede ser de cualquier color, son perros que han sido criados en Ãfrica para ser patrimonio de Ãfrica, son ligeros, ágiles y logran bastante velocidad para su aparente fisionomÃa. El Africanis es un perro bien dispuesto, con sentidos desarrollados, vigilante y de comportamiento territorial, que se ha criado en grandes espacios abiertos. Se cree que el motivo de que tenga un caracter independiente reside en que su conviviencia en las tribus no es como la de un perro dependiente y apegado que recibe mimos constantemente de una persona, los perros Africanis han convivido de forma natural con pequeñas tribus, en espacios rurales muy abiertos, donde se desenvuelven sin mantener contacto corporal con las personas pero con un gran instinto de supervivencia, tienen un desarrollo que no merma su condición de animales sociales porque aunque no demandan atención, su entorno está ligado a una comunidad de personas y de otros animales domésticos como el ganado.



Los perros Africanis han aprendido a sobrevivir sin comida especial y por supuesto que en lugares tribales desconocen los piensos a los que están acostumbrados los perros domésticos de ciudad. Son bastante saludables y han ido desarrollando bastante resistencia de forma natural a los parásitos internos y externos, lo cual no quiere decir en absoluto que no necesiten seguir un plan de vacunación, son perros resistentes pero no inmunes a parásitos y enfermedades. Los perros tienen de forma intrÃnseca un sentido de las jerarquÃas, sufren trastornos y son agresivos, dominantes con las personas cuando se les hace desarrollar un rol de lÃderes de manada dentro de una familia pero son muy felices siendo seguidores de un grupo o de un humano en particular de quién reconocen su autoridad, disfrutando de su compañia. Los perros Africanis, pese a lo que se pueda prejuzgar por su cercanÃa con perros paria, necesitan de espacio y libertad pero también de ser compañeros de humanos, de pertener a un grupo equilibrado.


Etiquetas: domesticación, perros africanos
Categoria: Razas

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Comentarios (3)
Interesante vuestro articulo acerca de la raza canina Africanis. Me gustan los perros quisiera saber mas de su posible clasificacion y a sus caracteristicas.
No conocÃa la raza Africanis, estoy encantada y emocionada de haber encontrado en mi perrita “mestiza” adoptada, un parecido espectacular con esa raza. Me gustarÃa encontrar más información y saber que aquà en España hay perros de compañÃa descendientes de esa raza.
Muchas gracias.
Un saludo.
Hola! Yo también me he sorprendido mucho al ver el enorme parecido que tiene mi perro adoptado con esta raza. He visto fotos en las que pensé que era mi perro. Por aportar algo en cuanto a su carácter: es muy, pero que muy tranquilo en casa, nunca antes và un perro igual. Es muy independiente y no demanda mucha atención pero es el perro más agradecido que he conocido y cuando está conmigo noto su profundo agradecimiento y respeto. A parte del cariño que me da. Cuando está en la calle le gusta de repente ponerse a correr como un loco sin razón aparente pero nunca nos quita el ojo, siempre está pendiente… Pensaba que era un chuchÃn de la calle y es todo un principe africano. ;p
Un saludo y gracias por el artÃculo.