Los perros en Navidad

Publicado con fecha 24 diciembre 2009

Durante el periodo de las vacaciones de Navidad y Año nuevo hay muchos preparativos en el hogar que pueden alterar a los perros domésticos, como parte de la familia. Son festividades donde se hacen muchas compras, se cambia la decoración hogareña, hay muchas visitas de personas menos habituales, muchos objetos que llaman la atención y ciertas comidas peligrosas más al alcance del perro por las mesas y por el suelo que podría comerse por algún descuido.

Hay que vigilar la puerta de casa y cualquier forma que tenga el perro de escapar sobre todo en machos o hembras en celo, cada vez que recibamos un invitado debemos asegurarnos que el perro no deambula cerca con nerviosismo o ansiedad de salir a correr para que no se escape al exterior, es conveniente no dejarlo salir suelto ya que durante estas fechas se tiran fuegos artificiales, petardos y otros elementos de pirotecnia que pueden no sólo quemarlo o herirlo, sino asustarlo y desorientarlo. Algunos perros intentan destrozar la puerta y las paredes si se quedan encerrados en casa llegando a lesionarse las patas. Muchos perros comienzan a correr tratando de huir del ruido de la pirotecnia, perdiéndose luego, incluso cruzando la carretera, lamentablemente también podrían encontrarse con individuos sin buenas intenciones hacia los animales o ser atropellados. Cuanto menos ruido le llegue al perro será mejor, porque habrá fuertes sonidos que provengan tanto del exterior, como desde la propia casa y eso altera a los perros por no saber de donde vienen los estallidos o el bullicio. Con los perros asustadizos o traumatizados por la pirotecnia lo mejor es evitar hacer el paseo nocturno y salir pronto cambiando la rutina habitual, una sola vez para que hagan sus necesidades en los días más conflictivos.

perros en Navidad

La comida es especialmente clave, recordemos que un buen pienso de gama alta, latas con comida húmeda que le guste al perro es un buen premio y no es necesario compartir la cena de nochebuena, comida de navidad o cualquier tipo de aperitivo, y nada de dulces ni acceso a bebidas alcohólicas. Es muy peligroso que un perro pueda en un descuido probar comida excesivamente condimentada, lamer licores o bebidas alcohólicas, el perro no debe comer chocolate o dulces presentes en la mesa, porque puede sufrir desde una indigestión hasta un final totalmente trágico por intoxicación o coma. El perro debe tener su comedero con su comida y un bebedero con agua fresca, para evitar problemas durante el movimiento de invitados, es conveniente tener en cuenta que el perro deberia haber salido a pasear por la mañana para no tener ansiedad de ejercicio por la tarde y valorar si el perro tiene un carácter tolerante con extraños según su socialización, raza canina y factores que conozcan unicamente los dueños.

Algunos cambios en la decoración como el árbol de navidad y todos sus adornos, o las figuras en el belén, pueden llamar poderosamente la atención del perro. Es importante compartir la Navidad con nuestros perros, no dejandoles aislados, pero a la vez ser realistas con los posibles peligros que pueden existir para ellos y cosas que los humanos quizá no nos damos cuenta hasta que observamos lo que sucede. Si todo va bien podemos hacerles un regalo, algún juguete, comida especial que sea una excepción dentro de una dieta mayoritariamente de croquetas de pienso seco, disfraces, ropa de abrigo, caseta nueva… aunque para ellos lo que más notarán son los mimos y las atenciones durante estos dias tan movidos.

Consejos para los perros

Hay que tener paciencia durante esta época del año. Ellos pueden estar más estresados que lo usual y apreciarán largas demostraciones de cariño, autocontrol y calma. Los jefes de la manada vendrán con grandes bolsas de cosas que llamarán regalos. No asumas que todos los regalos son tuyos. Sé tolerante si tus dueños te disfrazan. Ellos sienten un tipo especial de placer al vernos vestidos de esa forma y es su manera de compartir las costumbres.

Los jefes del hogar traerán un árbol grande en la casa y lo cubrirán con luces y adornos. No orines el árbol de navidad. No bebas el agua del recipiente que sostiene el árbol. Ten cuidado con tu cola cuando estés cerca del árbol. Si hay paquetes abajo del árbol, aún aquellos que tengan un olor interesante o que tengan tu nombre, no los muerdas. No mastiques el cordón que corre desde el agujero en la pared hasta el árbol. Tus dueños ocasionalmente invitarán un montón de extraños durante esta época. Estas fiestas pueden ser de mucha diversión, pero también requieren de un poco de discreción por tu parte: No todos los extraños aprecian los besos y los saltos. No comas de la mesa. Sé agradable aunque los extraños se sienten en tu sofá. No tomes de los vasos que hayan sido dejados fuera de tu alcance. Tolera a los niños. Enciende tu encanto por largo tiempo.

Un hombre grande con una barba blanca y una risa muy fuerte puede aparecer de la chimenea en el medio de la noche. Igualmente, semanas después pueden llegar tres hombres montados en camellos. No los muerdas.

Navidad, una de las peores épocas del año para adoptar o comprar un perro

Aunque muchos perros están pasando frío en perreras lúgubres con pésimas instalaciones y en refugios de asociaciones protectoras de animales, no es esta la mejor época de adopciones, porque muchas personas regalan animales de compañia por capricho pasajero. La decisión familiar de tener un perro sólo la debe tomar un adulto, capaz de responsabilizarse del animal y de comprometerse con los cuidados requeridos. Por capricho de un niño no se debe comprar un perro, sino que hay que estar predispuesto a cumplir con todos los cuidados que se avecinan. Al niño, se le puede acabar la ilusión si hay imprevistos, si el perro no es un compañero de juegos como pensaba, si se le castiga y se le delega la culpa por descuidar al animal. Complacerle puede costar a la familia muchos disgustos porque en ese momento sólo se piensa en las cosas buenas que implica, y no en las malas. Además debe darse la condición de que al menos una de las personas adultas quiera al perro pase lo que pase tras traerlo al hogar.

Regalar perros en fechas señaladas es un error. Sólo hay que comprarlo o adoptarlo, cuando el perro buscado se encuentra disponible al verlo en la perrera, en un refugio para animales o si se busca una raza, en un criador. Es importante elegir en función del tamaño del animal, del espacio en la casa, los cuidados derivados de las caracteristicas del perro y del tipo de actividad de la persona. Si queremos un animal de compañía para una persona mayor, lo más adecuado es uno de tamaño pequeño o mediano, que sólo necesite dar un pequeño paseo diario. Por el contrario, si queremos un compañero para hacer ejercicio, que nos acompañe a correr o realizar otro tipo de deporte, nos decantaremos por un perro de tamaño mediano a grande y mucha necesidad de ejercicio, perros seleccionados como razas de trabajo, pastores.

Un perro es un amigo y un compromiso de muchos años de vida, necesita tiempo, afecto, buen cuidado, deporte y devolverá el cariño multiplicado.

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